306 views 0 comments

España: La solución a los problemas de la basura en Asturias

by on March 26, 2014
 

Share on Facebook8Share on Google+2Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0

Los residuos se han convertido en uno de los principales problemas ambientales de las sociedades actuales. Formas de producción poco sostenible y consumos a veces desaforados son causa de enormes cantidades de basura que, gestionadas con desacierto, pueden ocasionar daños a la salud y el ambiente.

La Unión Europea lleva años liderando políticas ambientales para avanzar con paso firme en la “sociedad del reciclado”, generadora de menos residuos y capaz de aprovechar los recursos contenidos en los que produce. El principio de jerarquía -popularmente conocido como las “3 R”: reducir, reutilizar y reciclar- vino a establecer en la directiva marco, con claridad meridiana, que los residuos se deben valorizar materialmente (para obtener materiales recuperados) hasta niveles técnica, ambiental y económicamente viables; y después valorizarlos energéticamente (para obtener electricidad y calor) antes de su eliminación en vertedero.

 photo asturiasreciclaje3.jpg

Planificación económica

La ley española de residuos establece claramente las competencias de las administraciones públicas en materia de residuos. Corresponde a las comunidades autónomas elaborar programas de prevención de residuos y planes de gestión, y las entidades locales tienen una responsabilidad relevante, por cuanto han de prestar el servicio de recogida, transporte y tratamiento de los residuos domésticos generados en los hogares y en los comercios y sector servicios.

Asimismo, los ayuntamientos (Alcaldías) podrán elaborar planes de gestión de residuos, en concordancia con lo que disponga la planificación autonómica. La responsabilidad de las instituciones es clara. Planificar y proveer a ciudadanos y agentes económicos de soluciones para -desde una responsable generación de residuos- gestionarlos de la forma más eficiente y reaprovechable.

En Asturias, España, hace más de 25 años se optó por un modelo público consorciado que exitosamente ha venido solucionando la gestión de los residuos municipales, a la par que implementando respuestas para otros flujos de residuos. Cogersa cuenta con un centro de tratamiento que se enfrenta al gran desafío de tener solucionado el qué hacer con los residuos ante el agotamiento del vertedero central, fechado según las actuales estimaciones técnicas en los primeros meses de 2016.

 photo asturiasreciclaje5.jpg

Leyes de reciclado

Pero no sólo eso, también queremos ser respetuosos con las leyes del reciclado. Europa nos ha impuesto un exigente objetivo a cumplir en el año 2020: que el 50% de los residuos domésticos y comerciales se destine a la reutilización o el reciclaje, lo que supondrá multiplicar por 2,5 la recogida separada que realizamos hoy.

Para responder a esos retos, y en estricto cumplimiento de la legalidad vigente, desde el Principado de Asturias nos hemos fijado como uno de sus objetivos en la presente legislatura aprobar un plan estratégico de residuos, que despliegue un importante abanico de actuaciones, entre ellas la puesta en marcha de nuevas instalaciones de tratamiento de residuos en Cogersa.

El plan de residuos ha sido aprobado el pasado 12 de marzo por el Consejo de Gobierno. El interés suscitado en la sociedad asturiana, ayuntamientos y partidos políticos halla reflejo en las 432 alegaciones recibidas durante su previa exposición pública y consultas realizadas, valoradas pormenorizadamente con el ánimo de que el plan sea, además de eficaz y realista, reflejo de las plurales perspectivas de quienes han querido participar en este proceso.

 photo asturiasreciclaje2.jpg

Realidad social

También en el seno del Consorcio ha tenido lugar un constructivo debate entre los ayuntamientos, tanto sobre contenidos y soluciones como con relación a la repercusión de la aplicación del plan en la tarifa de tratamiento, y cómo repercutirá en el recibo de la basura que la sociedad asturiana paga, cuestión ésta sobre la que el gobierno de Cogersa, del que forman parte el Principado de Asturias y todos los ayuntamientos, continuará tomando decisiones razonablemente asumibles por la sociedad.

El plan de residuos se estructura en 9 programas, 28 líneas de actuación y 239 medidas a ejecutar hasta 2024, y comporta la movilización por el Principado y fundamentalmente por Cogersa de más de 312 millones de euros, de los cuales casi 291 corresponden a infraestructuras a construir. La buena salud financiera del Consorcio le permitirá acometerlas en su mayor parte con fondos propios.

En los tiempos que corren la contribución que la puesta en marcha del plan tendrá en la generación de actividad económica y la creación de puestos de trabajo. Las estimaciones barajadas ascienden a 1.090 empleos directos y estables (alrededor de 180 en Cogersa), 1.770 puestos de trabajo de carácter indirecto o inducido y 1.100 asociados a la construcción de las nuevas infraestructuras.

 photo asturiasreciclaje4.jpg

Manos a la obra

Aprobado el plan estratégico de residuos queda, pues, ponerse manos a la obra, empezando por impulsar el inevitable recrecido del vertedero como solución transitoria, las instalaciones para tratar los lodos de las depuradoras, la ampliación de la red de puntos limpios y los primeros pasos para licitar la incineradora, que valorizará energéticamente los residuos no reciclables. Una planta que el plan dimensiona en 310.000 toneladas al año es un esfuerzo máximo de reducir su capacidad, reforzando la apuesta por las “3 R”, también en atención a las sensibilidades manifestadas durante el proceso de participación pública, y basado su tamaño en criterios objetivos y acreditados en el plan.

La aprobación del plan estratégico de residuos nos dota de un gran instrumento para convertir Asturias en referente de la economía circular, el nuevo paradigma que, superando las caducas pautas de la economía lineal, apuesta por consumir, producir y crecer con menos recursos, generando menos residuos y gasto energético, y luchando más eficazmente contra el cambio climático.

Las recetas del usar y tirar por sistema ya no valen; lo usado puede y debe ser recurso, subproducto o materia prima. Ésa es la filosofía del plan y ha de ser nuestra “hoja de ruta”, con la que podremos convertirnos, sin duda, en ejemplo de región europea eficaz en la utilización de los recursos. El reto es de todos, y si se logra, también el mérito será colectivo.

Fuente: Belén Fernández González / http://www.lne.es, Agencias

Be the first to comment!
 
Leave a reply »

 

Leave a Response